La Unión Europea se lanzará a la aprobación de una directiva que regule la actividad de las plataformas digitales en Europa.

Trabajo alcanza un pacto con el Parlamento Europeo para promover una directiva que restrinja la influencia de los algoritmos en las relaciones laborales y que defienda dejar de considerar a los trabajadores de las plataformas como autónomos.

 

 

La normativa, promovida por el Ministerio de Trabajo en el marco del diálogo social (respaldada tanto por las empresas como por los sindicatos), recogía lo expresado en ciertas destacadas resoluciones judiciales, como las del Supremo, sobre la presunción de relación laboral entre los repartidores y plataformas que no eran simples intermediarias, sino prestadoras del servicio, estableciendo así las condiciones laborales.

El reconocimiento de esta vinculación laboral conllevó la afirmación de los derechos de los trabajadores, quienes, desde la promulgación de esta medida, obtuvieron los mismos beneficios que los empleados asalariados: derecho a vacaciones, permisos retribuidos, lactancias, reducciones de jornada y salario mínimo. Esto contrasta con la situación previa, donde estaban clasificados como autónomos y tenían menos prestaciones sociales.

No obstante, la regulación de las plataformas digitales no solo transformó la relación laboral, sino que también, por primera vez en Europa, normó una categoría de empresa que, debido a sus condiciones específicas, había eludido las restricciones de las leyes nacionales.

La ley rider limitó la actividad de los algoritmos, que determinaban qué personas trabajaban, las horas necesarias para ganar cierta cantidad de dinero e incluso podían discriminar entre géneros (como un algoritmo en Amazon en 2014).

El impacto de esta normativa dividió a la patronal entre las empresas de plataformas digitales, que rechazaban reconocer la relación laboral de sus trabajadores, y las que consideraban esto como competencia desleal por el ahorro económico que suponía tener falsos autónomos.

Más de dos años después, la Unión Europea se prepara para aprobar una directiva que regule las plataformas digitales en Europa, inspirada en la normativa de Díaz e impulsada por el Ministerio liderado por la dirigente gallega.

Este martes, la presidencia española del Consejo de la Unión Europea, a propuesta de la Vicepresidencia Segunda y el Ministerio de Trabajo y Economía Social, llegó a un acuerdo con el Parlamento Europeo para impulsar la futura directiva de trabajadores en plataformas digitales en toda la Unión.

La directiva se someterá a votación en el Parlamento Europeo la próxima semana, pero se espera que sea aprobada tras este acuerdo. La norma aboga por permitir a los trabajadores decidir si quieren ser considerados autónomos en alguna de las 500 plataformas digitales de la UE. Se estima que la futura ley afectaría a unos 5,5 millones de personas mal clasificadas como autónomas.

Restricciones a los algoritmos en las relaciones laborales Otro aspecto crucial del acuerdo ha sido el control de los algoritmos, una de las partes más innovadoras de la ley rider en España. Se prohibirá, por ejemplo, que las plataformas tomen decisiones importantes, como la restricción o suspensión del trabajo, basándose exclusivamente en algoritmos y sin supervisión humana.

Las empresas no podrán utilizar sistemas automatizados de supervisión y toma de decisiones sobre el estado emocional de los trabajadores y sus conversaciones privadas, así como sobre sus datos biométricos. Además, los empleados tendrán acceso total a esta información y se les consultará antes de realizar cualquier cambio en la misma (otra medida inspirada en la normativa española de 2021).

El incumplimiento de estas disposiciones será sancionado, al igual que los procedimientos administrativos y judiciales disponibles para los trabajadores mal clasificados. La negociación para impulsar esta directiva duró alrededor de 12 horas, en comparación con el año que llevó la aprobación de la ley rider española, pionera en Europa.

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